Joaquín Sabina

YO MI, ME CONTIGO

1996

8 POSTAL DE LA HABANA


Por el balcón que daba el malecón, veía cada mañana
los peces de La Habana bailando con la historia un guaguancó.
Y en el hotel el mundo iba al revés, y el siglo en camiseta
regaba las macetas, y cada bicicleta caben tres.
Y la noche insensata con sus ojos de fuego, negros como dos perlas de carbón provocándome al juego, tropical y pirata, de la gata mulata y el ratón.
Y en vez de las respuestas que buscaba, un ciclón de preguntas me esperaba,
y en el desván del alma de la gente, dormía Silvio soñando con serpientes.
Y a las barbas de la revolución les salían más canas cada día,
y el mañana era un niño que mentía, y todos se llamaban Robinsón.
Y el cuerpo al sóngoro cosongo. Songo de Changó, songo de Martí.
Que no se pare el sóngoro cosongo. Con el corazón yoruba lucumí.
¡Que siga el sóngoro cosongo!. Sígueme, sígueme.
Me pone negro el sóngoro cosongo. Para que lo baile el negro Milanés.
Mire usté.
Desde el balcón la calle era un danzón y el cielo una acuarela
manchado por las velas de las tres carabelas de Colón.
Y en este hotel tocó Benny Moré la noche que Al Capone
perdió los pantalones a la ruleta rusa con Fidel.
Y las viejas banderas llamando a las trincheras desde el mural añil de la pared
donde una mano ha escrito: "Haydée, te necesito" sobre la boina mítica del Ché.
Y nos bebimos todas las cervezas, y besamos a todas las cubanas,
y el chulo de las musas de La Habana llevaba una manzana en la cabeza.
Y el Caribe embestía contra el hotel y demasiados sueños dependían
de la buena o la mala puntería que tuviera aquel día Guillermo Tell.
Mamita el sóngoro cosongo. Va pa’ Varadero, viene de Madrid.
Que no se duerma el sóngoro cosongo. Sol Portocarrero, luna de marfil.
Que siga el sóngoro cosongo. Sígueme, sígueme.
Para gozar el sóngoro cosongo. Para mi compadre Pablo Milanés.
Pablito el sóngoro cosongo. Sírvase con sal del mar de las Antillas.
Abrazadito el sóngoro cosongo. Pa’ que la mulata mueve las rodillas.
Bendito sóngoro cosongo. Songo de Cotán, songo de Compay.
Con un mojito el sóngoro cosongo. Nunca se la aprende el gringo Hemingway.
Que rico el sóngoro cosongo.
Yo soy un hombre sincero, sincero y sin infinito,
y antes de morirme quiero vivir la vida un poquito.
Si señor, como no. Asúcar, sóngoro cosongo. Manos arriba, alto, ¿quién vive?.
Dale candela al sóngoro cosongo. Amo esta isla soy del Caribe.
Me sube el sóngoro cosongo. Un chicarrero gordo, un flaco de Jaén.
Carajo al sóngoro cosongo. Songo de Lezama, songo de Guillén.
Fandango sóngoro cosongo. Sígueme, sígueme.