Adriana Varela

CUANDO EL RÍO SUENA

1999

10 MANO A MANO

Rechiflado en mi tristeza, hoy te evoco y veo que has sido
en mi pobre vida paria sólo una buena mujer
tu presencia de bacana puso calor en mi nido,
fuiste buena, consecuente y yo sé que me has querido
como no quisiste a nadie, como no podrás querer
Se dio juego de remanye cuando vos, pobre percanta,
gambeteabas la pobreza en la casa de pensión
hoy sos toda una bacana, la vida te ríe y canta,
los morlacos del otario los tirás a la marchanta
como juega el gato maula con el mísero ratón
Hoy tenés el mate lleno de infelices ilusiones,
te engrupieron los otarios, las amigas, el gavión;
la milonga, entre magnates, con sus locas tentaciones,
donde triunfan o claudican milongueras pretensiones,
se te ha entrado muy adentro en el pobre corazón
Nada debo agradecerte, mano a mano hemos quedado;
no me importa lo que has hecho, lo que hacés, ni lo que harás,
los favores recibidos creo habértelos pagado
y si alguna deuda chica sin querer se me ha olvidado,
en la cuenta de ese otario que tenés, se la cargás
Mientras tanto, que tus triunfos, pobres triunfos pasajeros,
sean una larga fila de riquezas y placer;
que el bacán que te acamala tenga pesos duraderos,
que te abrás de las paradas con cafishos milongueros
y que digan los muchachos: “es una buena mujer”.
Y mañana, cuando seas descolado mueble viejo
y no tengas esperanzas en tu pobre corazón,
si precisás una ayuda, si te hace falta un consejo,
acordate de este amigo que ha de jugarse el pellejo
pa’ ayudarte en lo que pueda cuando llegue la ocasión