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FIESTA,
FIESTA, FIESTA
DÍA:
11 de abril, LUGAR: Luna
Park, HORA: 21.15, BANDA:
Las Pastillas del Abuelo, PÚBLICO:
la verdad no tengo la cifra exacta, pero
el Luna explotaba.
Debo confesar que era la primera vez que
veía a Las Pastillas, los venía
escuchando hace tiempo, me parecía
una banda muy interesante y tenía
la curiosidad de saber como sonaban en vivo,
la data que tenía eran sólo
comentarios de algún amigo del barrio,
no mucho más.
Fui con la ilusión de ver algo distinto,
algo que me conmueva, algo que me saque
de la monotonía, que salvo raras
excepciones, nos brinda el rock actual (teniendo
en cuenta que ya no tenemos a Los Redondos).
Lo primero que me sorprendió fue
la edad de la gente que los sigue, la gran
mayoría de su público rondaban
los 20 años, lo cual me hizo recordar
lo que yo viví a principios de los
noventa con el Indio, Skay, Sergio, Semilla
y Walter. Esta noche ya empezaba muy bien,
por lo menos desde lo sentimental, para
un “veterano” de 32 pirulos
ver a esos pibes preparándose para
“su” Fiesta, cuanto menos es
emocionante.
La gente arengaba, las luces se apagaron,
primero de la pantalla salían las
imágenes del video de “tantas
escaleras”, acto seguido se asoman
Las Pastillas, suena “almafuerte”
y la expectativa se transforma en locura.
Cuando digo locura, quiero decir lo-cu-ra,
es indescriptible lo de “La 20”,
(así se autoproclaman sus seguidores),
por momentos, bah, casi siempre tapaban
a Pity cantando cada una de las canciones,
era conmovedor.
Lo que siguió fue un vendaval de
un rock, puro, limpio, descontracturado,
comprometido, atrevido, mezclado con reggae,
candombe y otros ritmos, en definitiva,
una bocanada de aire fresco en la escena
actual de nuestra música.
La verdad fue un recital completo, artísticamente
yo no puedo opinar demasiado, porque no
soy un experto, soy sólo un “pibe”
al cual le gusta el rock, uno más
de los miles que estuvimos ahí; ¿Tendrán
que seguir creciendo como artistas?, seguro,
como todos van a tener su evolución
lógica con el paso del tiempo y crecerán
como músicos. Yo desde acá
lo único que me atrevo a sugerirles,
humildemente (no tienen por que escucharme)
es que no pierdan nunca esa ilusión,
espontaneidad, humildad, agradecimiento
y frescura que llevaron hasta el Luna.
En fin, fui en busca de algo diferente,
y encontré una banda TERRIBLE, que
me conmovió, emocionó y me
devolvió sensaciones que hacía
mucho tiempo no experimentaba, por su música
y por sobre todo la comunión que
tienen con su público, del cual desde
este 11 de abril me siento parte. Gracias
Pastillas. |