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DÍA DE SAN VALENTÍN

Once discos que deberías escuchar si estás solo en San Valentín.

Alanis Morrissette, “Jagged Little Pill” (1995)



En 1995 Alanis Morrissette debuta mundialmente con “Jagged Little Pill”, disco esencial de la década de los 90s. Famosa por escribir bajo un enojo introspectivo, el álbum cuenta la historia de alguien que cae enamorada (muy abajo, muy abajo) y que luego lo supera.
Debemos agregar que “You Oughta Know” es uno de los mejores descargos que se hayan escrito en la historia.

Shakira, “¿Donde Están los Ladrones?” (1998)

El álbum en español más aclamado de su carrera que le valió la comparación con la ya exitosa Alanis Morrissette. Contiene los éxitos “Ojos Así”, “Ciega, sordomuda” y los más sentimentales “Inevitable”, “Moscas En la Casa” y “Tú”.

Joaquín Sabina, “19 Días y 500 Noches” (1999)

El mejor y autobiográfico trabajo del español Joaquín Sabina. Inspirado en sus noches de alcohol y humo en los bares madrileños, el poeta dejó que sus vicios influyeran en su obra, dando como resultado las estrofas más grandiosas y melancólicas de su carrera.

Fiona Apple, “Tidal” (1996)



La obra de Fiona Apple es esencial para afrontar el fin de una relación. Cualquiera de sus discos nos ayuda a sobrellevar un buen momento de soledad. “Tidal”, su álbum debut, es la perfecta y cruda mezcla entre el jazz, el pop y el rock alternativo.

Fabiana Cantilo, “Lo Mejor” (1997)

Bien lo dice Fabi Cantilo: Nada es para Siempre; y tampoco el amor.
Este disco, de una de las cantantes más representativas del rock nacional, plasma en sus canciones la crudeza de los desamores, la impotencia de los amores que no son y el vacío de la soledad.

Adele, “21” (2011)



“21” es el segundo álbum de la cantante británica Adele, inspirado en una relación rota. No es casualidad que contenga los himnos post-ruptura más escuchados de estos últimos años, como “Rolling in the Deep”, “ Someone Like You” y “Set Fire to the Rain”.

The Cure, “Disintegration” (1989)



A fines de los 80s, el subgénero musical denominado “New Romantic” reinaba Inglaterra. Entonces apareció The Cure con “Disintegration” y nos dio las herramientas necesarias para afrontar (o sumergirnos en) la pérdida de amor. Este es el soundtrack depresivo para los arduos creyentes de que el amor existió, y se les fue.

Caballeros de la Quema, “Fulanos de Nadie” (2000)

La banda de rock del oeste bonaerense lanzó un disco que refleja la falta de un amor y los intentos -siempre fallidos- por conseguir un amor de una noche.
En "Fulanos de nadie" las canciones retratan historias de amores de barrio que no son y estados de ánimo melancólicos que suplican olvido.

Ryan Adams, “Heartbreaker” (2000)



El desamor es el tópico que predomina en la obra del estadounidense Ryan Adams. No es casualidad que su disco más aclamado se titule >“Heartbreaker” (Rompecorazones).
En “Come Pick Me Up” Adams se rebaja al amor y lo expresa perfectamente acompañado de la melancolía de su armónica.

Shakira, “Pies Descalzos” (1995

El álbum debut catapultó a la colombiana al mercado latino, abriéndole paso hacia la fama internacional. Con hits como “Antología”, “Dónde Estás, Corazón” y “Pies Descalzos, Sueños Blancos” es, definitivamente, la mejor época de Shakira.

Andrés Calamaro, “Honestidad Brutal” (1999)

“Honestidad Brutal”, 37 canciones que viajan por la ruta del dolor y del arrepentimiento. Es el resultado de la separación con su novia de aquel entonces y noches sin dormir durante la gira de “Alta Suciedad”.