Abel Pintos

11

2016

5 EL ADIVINO

A la soledad le hice la cruz,
a la libertad la he perdido contigo,
a la claridad canté la canción de un amigo,
este amor tenaz, lo guardo conmigo.

A la luz del sur le cumplo promesas,
a la virgen y a Dios agradezco la vida.
Y maldigo y enciendo una vela queriendo arrancar de mi piel
el recuerdo cruel que envenena mi herida.

Adivino el futuro con sólo tomarle la mano,
y le cambio la suerte del día a cualquier ser humano,
porque nadie ha sentido tu ausencia que sufro en silencio,
te juro que no, te juro que no.

Ya quisiera aprender a soltar un conjuro a tus ojos
que me siguen allí donde voy, en mi rumbo perdido.
Si te ocurre llegar a pensar que te he echado al olvido,
te juro que no, te juro que no.

Adivino el futuro con sólo tomarle la mano,
y le cambio la suerte del día a cualquier ser humano,
porque nadie ha sentido tu ausencia que sufro en silencio,
te juro que no, te juro que no.

Ojalá se me haga costumbre el dolor y no duela,
ojalá me disparen un día en el medio del alma,
porque ya no consigo sin ti conformarme con nada,
te juro que no, te juro que no.