Abel Pintos

11

2016

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Otro beso sabe amargo,
sólo me consume y quema lo que queda,
es una ironía que hasta mi destino
y mi mundo estén brindando a tu salud.

Otra vez será la luna
la que me recuerde que ya no hay ninguna
forma de escapar, que he quedado
atrapado en un mundo donde existes tú.

Voy a desatar las dudas
y a romper cadenas para ser de nuevo
sólo aquel que era cuando descubrimos este amor
y dimos lo mejor sin miedo.

Luz que alumbra mi camino
en tu bendición despierta mis sentidos,
rompe mi estructura y mi respiración,
imaginar que uno y uno ya no sumen dos.

Hallé la forma de decir:
“fue suficiente para mí”.
La vida no vale dolor,
es un milagro, es un milagro.

Gira el mundo en un letargo,
todo me confunde, todo me marea,
en mi habitación no cabe nadie más
que tu recuerdo gris, mi obsesión y yo.

Alguien me dirá algún día
que tu poesía era una mentira
y que no debería seguir preguntando
porqué terminó.

Hallé la forma de decir:
“fue suficiente para mí”.
La vida no vale dolor,
es un milagro, es un milagro.

Alguien me espera en la ciudad,
no sé explicarte mi ansiedad,
la soledad es una cárcel mental,
el cuerpo pide, el alma es libre.

Hallé la forma de decir:
“fue suficiente para mí”.
La vida no vale dolor,
es un milagro, es un milagro.

Alguien me espera en la ciudad,
no sé explicarte mi ansiedad,
la soledad es una cárcel mental,
el cuerpo pide, el alma es libre.
El cuerpo pide...

Ah, ah, ah, ah, ah.