Chaqueño Palavecino

EL ALMA DE FELIPITO

1995

6 LA ANSIADA

No me olvides dulce bien
no te olvides mi amor
que en la rama del desdén
voy dejando el corazón.

Engañoso el corazón
tras de mi padecer
la culpa de mi afición
es la ausencia del querer.

Por eso en mi padecer
se me da por cantar
y no puedo comprender
que me cause tanto mal.

Tan ansiada, mi pasión
como llora el crespín
como no tiene el amor
mi pesar no tiene fin.

No destruyas la ilusión
no me dejes morir
no me prives de tu amor
si me quieres ver vivir.

Sé que mucho he de sufrir
si no puedo volver
en tus brazos a sentir
ese dulce estremecer.

Cerca del amanecer
volverá tu cantor
como siempre a pretender
que no olvides su canción.